Será que no hago otra cosa que dejarme llevar.
Deambulo por las calles de esta cabeza loca, que ni ella sabe a dónde va. Cansada de aguantar los golpes de tus besos, los juegos en los que yo no soy más que una prostituta víctima de un corazón que no quiere querer, que ni siquiera sabe querer.
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